Escrito por Teresa Flo | Directora centro Keops

El dolor lumbar es una dolencia muy habitual en nuestra clínica, el estilo de vida moderno, más sedentario y estático, o por el contrario, con trabajos repetitivos, hace que esa zona de nuestro cuerpo sufra más que otras. Tanto un extremo como el otro provoca el mismo resultado, el dolor de espalda. Normalmente este dolor suele tener más de una causa, si le añadimos un poco de estrés o alteraciones intestinales entre otras, es el cocktail perfecto para que nuestra lumbar sufra.

La zona cervical y la lumbar son las zonas más móviles y las que son potencialmente más sensibles de sufrir dolor. Si quieres informarte de algunos consejos acerca de los problemas en la zona cervical puedes leer el artículo que escribí “5 consejos para aliviar tu dolor cervical” que se encuentra en este mismo blog.

Hoy te explicaré lo que necesitas saber sobre tu dolor lumbar:

La mejor posición para la espalda es “el cambio de posición”

Todas las posiciones estáticas sobrecargan la espalda. Tanto estar de pie muchas horas como estar sentado promueve la rigidez y la falta de movimiento impide que la sobrecarga se disipe. Siempre aconsejo  levantarse frecuentemente de la silla si trabajas en una oficina y caminar un poco. Si trabajas mayormente de pie, moverse para cambiar de posición.

Realiza algo de ejercicio

Encuentra alguna actividad física que te guste, prioriza esta opción. Siempre debe ser una opción personal, no hagas natación o yoga, por ejemplo, porque te han dicho que “va bien” ya que a corto o medio plazo será peor el remedio que la enfermedad porque te acabarás cansando y  te creará mas estrés que beneficios.

Cada deporte tiene su beneficio y su riesgo, recomiendo que te informes antes de los riesgos para saber si esa actividad encaja en tu forma de vida. Se puede realizar cualquier actividad que te guste siempre adaptándote a tus necesidades y respetando las limitaciones físicas que puedas tener al principio.

Si aún así no encuentras nada que te motive lo suficiente, recuerda que la opción de andar mínimo media hora seguida a un ritmo ligero y evitar ascensores ya es un ejercicio muy bueno. Si aparece dolor, siempre lo respetaremos parando o disminuyendo la intensidad del ejercicio.

Refuerza tu zona abdominal

Las últimas investigaciones demuestran que es importante realizar un refuerzo abdominal  desde el primer día de dolor.  Por sentido común no nos pondremos a hacer las típicas abdominales de gimnasio, sino que optaremos  por unas abdominales específicas para activar una musculatura llamada “estabilizadora lumbar”. Los ejercicios hipopresivos son unos ejercicios específicos que refuerzan muy bien toda la faja lumbar, te recomiendo que te informes más ampliamente sobre esta clase de ejercicios tan beneficiosos.

Estiramientos  específicos

Solo el hecho de  tumbarse boca arriba con las piernas flexionadas en una esterilla en el suelo, es un ejercicio muy interesante para realizar una descarga general y un estiramiento de toda la espalda . Si añadimos respiraciones profundas estamos relajando aún mas todo nuestro cuerpo y mente.  Si esto lo realizas cada día durante 5 minutos en cuestión de 1 mes ya notarás resultados significativos. Siempre denomino esta posición como “lavarse la postura” de todo el día de sobrecarga y estrés. Lo ideal sería que estos simples ejercicios los implementes de forma natural en tus habitos diarios como podría ser lavarte los dientes.

Acude a un profesional si no mejoras

Si transcurren unos días, aproximadamente una semana, sin sentir mejora aplicando estos consejos, te aconsejo que busques un profesional cualificado para que te ayude con tu dolencia, cuando dejamos pasar tiempo en una lesión o lo asumimos como un dolor crónico, es más difícil volver a recuperar nuestra normalidad física.

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